Ya han pasado casi 3 años desde que te fuiste, casi 3 años desde el día que nos dejastes sólos y tristes y aún estamos así con tu partida, y día tras día te recuerdo.
Un olor hace que mi mente retroceda años y te vea corriendo por los pasillos de casa jugando conmigo y después jugando con tu nieta Naia, esa bebita que dejaste sin abuelo gruñón y al que tanto echa de menos, recordándote sin parar y meditando en la forma de poder subir al cielo para verte. No sabes la de momentos que pasamos hablando de ti, contándola a todo lo que jugabas con ella, todos los mimos que le dabas... hablando de la forma en que te fuiste, del por qué, y aunque es pequeña ha entendido rápidamente el motivo de tu partida. Desprende mucho cariño cuando suelta palabras que van hacia ti, te busca en el cielo y aún espera que te pongas bueno y poder estar contigo.
Ahora es una princesita que todo lo habla, la dejaste con pequeñas frases y ahora te contaría largas historias, sin callar... te la llevarías de paseo, al parque o incluso a tus baretos, y seguro que así era la niña más feliz del mundo, a tu lado.
Paso por tu bar y veo a tus amigos, te imagino sentado en aquel taburete, fumando un cigarro de los que ayudó a que te fueses de aquí, y con tu sonrisa, viendo un partido de fútbol y charlando con el de la barra y demás compis cerveceros, tan abierto como siempre, tan querido por todos, ayudando a unos y a otros, siempre disponible para contar contigo, pero vuelvo a mirar hacia dentro del bar y veo que todo era mi imaginación, que ya no estás ahí y que ya no puedo entrar a darte un beso y decirte adiós.
Sigue doliéndome que te hayas marchado tan pronto y sin avisar, tenías muchas cosas que vivir conmigo y sin embargo te fuiste. Todos los días te recuerdo, no hay un sólo día que no piense en ti papá, miro tu foto y me preguntó si allá donde estés me verás y estarás contento con mi vida y mis actos. Me consuela pensar que dentro de Markel estás tú, a veces, le miro y pienso que tu estás con él, que tú haces que sigamos todos para alante y me entristece que no puedas disfrutar de tu nuevo nieto, te hubiera encantado tanto como Naia, estarías a rebosar de felicidad y espero que en el cielo estés y puedas compartir así nuestras vidas.
Daría lo que fuese por verte de nuevo y quiero que sepas que toda tu familia te recuerda día tras día y que te queremos.












No hay comentarios:
Publicar un comentario